Lamentable primera presentación de Cypress Hill en Bogotá
Lamentable primera presentación de Cypress Hill en Bogotá

El pasado viernes 22 de noviembre de 2013, el Castillo Marroquín en Chía, Cundinamarca, se convirtió en el escenario de un evento que prometía ser histórico para los seguidores del hip-hop en Colombia. Cypress Hill, la icónica agrupación californiana, llegaba por primera vez al país para brindar un espectáculo que, desafortunadamente, quedó marcado por el caos y la mala organización.
Desde el inicio, todo parecía desarrollarse con normalidad: accesos controlados, un ingreso masivo pero rápido y hasta el clima favorecía la jornada. Sin embargo, la euforia del público y la falta de previsión por parte de los organizadores desencadenaron una serie de incidentes que empañaron la noche. La falta de controles permitió que muchas personas cambiaran de localidad con facilidad, incluso ingresando sin restricciones al área de prensa y fotografía. Fue en ese momento cuando la situación se salió de control: algunos asistentes treparon la estructura del sonido, desconectaron cables esenciales, desconfiguraron el sistema y saquearon los refrigerios del staff de Cypress Hill. La desorganización era tal que resultó imposible restaurar el orden en minutos, dejando un ambiente de frustración tanto para la banda como para el público.
A pesar de las dificultades con el sonido y la iluminación, Cypress Hill demostró su profesionalismo y entregó lo mejor de sí. Interpretaron más de 15 canciones, entre ellas “Roll It Up, Light It Up, Smoke It”, “Yo quiero fumar”, “Tequila Sunrise”, “Insane in the Brain” y “I Ain't Goin' Out Like That”. Sin embargo, las condiciones adversas impidieron que la experiencia fuera completa.
Tras finalizar su presentación, la banda partió hacia Medellín antes de su siguiente show en Brasil, pero dejó un mensaje claro en su cuenta de Twitter: "Queremos mandar al gente de Bogotá un mensaje que vamos a regresar para dar a ustedes un concierto de verdad. Estamos tristes por lo que pasó".
La jornada había comenzado con un cartel nacional de alto nivel, con la participación de DJ Clan, Hueso Duro, Aerophon Crew, Flaco Flow y Melanina, La Etnia y Ali A.K.A. Algunos de ellos con trayectorias reconocidas en Colombia, Sudamérica y Europa, quienes han trabajado incansablemente por llevar su música a nuevos escenarios. Su presencia en el evento fue un reconocimiento a su talento y esfuerzo, demostrando que el hip-hop en el país sigue en crecimiento. Sin embargo, lo sucedido esa noche evidenció que el género aún requiere un mayor respaldo y organización para alcanzar el nivel que merece en Colombia.