Prime Ministers de Ecuador

Por Javier Umaña el Lun, 07/18/2011 - 21:24

Incendiario. Idealista. Transformacional. Son las estrellas insignes de Prime Ministers, con las que apuntan a ‘matar’, a seducir, y a dinamitar el esquema de hacer música en su medio nacional. 

Con un mismo espíritu, envuelto en los versos de su vocalista, y en los dioses y demonios de cuatro virtuosos y amigos de toda la vida –‘E’, Perico, Pala y Chimo–,  Prime ha marcado la pauta. Prueba indiscutible es su álbum debut, Take a ride, cuyos videos Smoking Monkeys y Under Your Spell subieron como la espuma en 2009 a las primeras posiciones de los ‘10 más pedidos’ de MTV Latino. 

Sin equivocarse, todo el que haya conocido desde los inicios a este grupo de bohemios y arquitectos del ‘alt-rock’ en inglés hecho en Latinoamérica, puede firmar y dar su voto por una banda verdaderamente innovadora en su país de origen. La idea de juntarse y de unir sus sueños no es un capricho. Es un proyecto de vida compartido.  Así nació la trayectoria de un cuarteto que empezó a hacer lo suyo mucho antes de tener un nombre. Ahora, América Latina y el mundo están conociendo lo que hace tiempo debió haber llegado a su regazo.  ‘Mejor Banda de Rock’ 2009. ‘Banda Revelación’, en el mismo año. La acogida ha sido tremenda por la votación en radios y medios ecuatorianos. La cosa recién empieza, y el camino, largo y más que prometedor. 

Si hay algo que un melómano busca, es el poder de un músico que logre transportarlo a un tiempo y lugar que extrañó siempre, pero que nunca ha conocido. Prime es el proveedor perfecto de esa magia. Far from free, su más reciente sencillo, es la balada capaz de dirigir a su público hacia ese viaje onírico, y encantar a través de sus tambores y dulces distorsiones.

Así es el poder de Prime en escena. Y cuando hablamos de entender su estilo, no es precisamente ‘rock’, pero se, lo que lo define. El ‘rock Prime’ empieza por algo tan variado que puede incorporar jazz, blues e incluso funk sin problema alguno en sus composiciones. 

Entonces se entiende el trance de sus masas en cada tocada, la histeria del libido femenino, su entrega hacia un ídolo que no podrá ser encasillado bajo un ritmo determinado, o de un país determinado.  El carisma de un chispeante líder como ‘E’, y sus dedos sublimes al piano –el grito entendible de las mujeres –. La labor arrolladora de la batería de Chimo, la bestia endiablada. El peso pre-legendario de Perico en el bajo. Finalmente pero no de menor importancia, el ‘palazo’ de una lluvia ácida de guitarras que sabe a gloria: por supuesto, Pala. 

Ese es el poder de Prime en escena. Sus seguidores probaron y se fueron a casa extasiados en cada recital de los tours ‘Take a ride’ (2009) y ‘Pink, Rock & Divas’ (2010). Casa llena en cada parada. La banda no podía pedir más. La experiencia junto a su ‘fuel’ creativo -sus fans- fue más que enriquecedora lírica, creativa y emocionalmente.

Sus videos funcionan como si siguieran una fórmula precisa. Está en Smoking Monkeys, por ejemplo: una diosa encuerada, un viaje a toda máquina con cuatro locos a bordo, un vocalista que sabe cómo seducir y un estridente solo que no se extiende un segundo más de lo necesario para dejar en el imaginario, las ganas de más. Entre tanto, Prime Ministers está a la marcha este año sobre su camino evolutivo. Hay que estar atento a lo que están cocinando desde ya. 

Mezclado y masterizado por gurús del sonido como Randy Staub y George Marino (que han trabajado con KISS, Metallica, Bon Jovi, AC/DC, Guns N’ Roses, Coldplay y Arctic Monkeys), Take a ride evidencia la diversidad de género de Prime: baladas devastadoras y que conquistan el alma como Who I Am, el ‘rush’ locomotor de Under Your Spell, Dead Man Walking y Korny Love, o el funk refrescante y alegre de Let Love Rule, el triunfo del amor justo al final de la historia que el disco se encargar de narrar por sí solo. Su primer disco evidencia, en la misma medida, sentimiento puro: euforia, desesperación, rabia, pasión y soledad. Ernesto Estrada (‘E’), su líder y compositor, se desnuda así ante sus seguidores, con todo su dolor, con todo su hechizo, con su poesía acústica que busca trascender y tocar almas por sobre todo, porque de lo hecho y escrito anteriormente por otros “ya hay bastante”, como lo dice en palabras propias. 

Take a ride es esa esencia, honesta en palabras y fiel al sentido del rock y de la personalidad de Prime Ministers, con el que marcan el comienzo de su insaciable curiosidad artística.